La alimentación es el principal factor de cambio para las personas que se enfrentan a un diagnóstico de diabetes 2. Son muchos los alimentos que se tienen que eliminar u otros que hay que controlar su consumo. Pero también hay comidas que puedes aprovechar y aumentar su consumo para ayudar a controlar la enfermedad y sus consecuencias. Los pescados son uno de ellos.

Se cree que la diabetes tipo 2 genera solo un problema con los niveles de azúcar de las personas. Pero también puede crear problemas de salud en el sistema cardiovascular. De hecho, Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, CDC (por sus siglas en inglés), indica que las personas con esta enfermedad tienen el doble de probabilidades de tener un infarto.

¿Cuánto pescado debería comer?

La recomendación es consumir dos porciones por semana y que solo se debería limitar el consumo si se trata de especies con altas reservas de mercurio como: blanquillo, pez espada y tiburón.

Para su cocción, la Asociación Americana de la Diabetes, dice que las personas con diabetes tipo 2 deberían comer pescado a la parrilla, al horno o pochado en agua.

Atún enlatado

Para que las recomendaciones se acomoden al bolsillo y realidad de las personas, los expertos recomiendan el atún enlatado, tanto como los pescados frescos. Eso sí, siempre será mejor preferir la opción enlatada al agua y no al aceite, para reducir calorías, pero no beneficios del Omega-3.

 

Ensalada con atún enlatado
Ensalada con atún enlatado

Salmón

Este pescado es muy rico en ácidos grasos de Omega-3. Esta grasa saludable ayuda a la salud de tu corazón y a prevenir enfermedades o fallos en el órgano, junto con evitar infartos.

Puede ser cocinado de muchas formas, pero se recomienda que los aliños se mantengan ligeros y saludables, para que no saboteen todos los beneficios que aporta el pez. Solo con aceite de oliva, limón y sal se puede obtener un gran sabor.

Salmón cocido
Salmón cocido

Trucha

Lo pescados con más grasa, como la trucha, contienen más omega-3 que otras especies. Por lo que su consumo podría generar aún más beneficios. Para cocinarlo, hay que tener en cuenta que cada animal tiene su sabor propio y lo mejor es aprovecharlos y no cubrirlos de aliños.

 

Trucha fresca
Trucha fresca