Imagina descubrir que bajo tus pies reposa una tumba que cuenta historias de dos épocas completamente distintas. Eso es exactamente lo que ocurre en la abadía de Westminster de Londres, donde arqueólogos acaban de resolver uno de los enigmas más fascinantes del lugar: un sarcófago de piedra que originalmente perteneció a un ciudadano romano terminó siendo el descanso final de un importante religioso medieval, unos mil años después.
La historia es digna de película. El sarcófago fue encontrado accidentalmente en 1820 durante unas obras, pero recién hace poco tiempo los investigadores descubrieron algo sorprendente: los restos óseos que muchos creían perdidos hace décadas seguían ahí dentro. Un análisis detallado reveló que el esqueleto pertenecía a un hombre que vivió entre los años 987 y 1052, es decir, durante la época anglosajona medieval, no en tiempos del Imperio romano como sugería la inscripción original de la tumba.
Lo más intrigante es que todo apunta a que este importante monje podría ser Ælfwig, uno de los abades que dirigió Westminster hace más de mil años. ¿Por qué eligieron reutilizar una antigua tumba romana para enterrarlo? Probablemente porque el prestigio de la persona lo merecía. La gran cruz tallada sobre la cubierta y la calidad de la piedra demuestran que se trataba de alguien de considerable importancia religiosa en su tiempo.
Esta investigación es un recordatorio fascinante de cómo las ciudades antiguas guardan capas y capas de historia, donde el pasado romano sigue conviviendo con las historias medievales bajo nuestros pies.
Fuente: Muy Interesante
Imagen: Muy Interesante

