Aunque suene de película de terror, una cucaracha puede seguir viva durante bastante tiempo después de perder la cabeza. Pero tranquilo, no es que se haya vuelto inmortal ni nada de eso. La explicación está en lo diferente que es su cuerpo al nuestro.
La razón principal es su sistema respiratorio tan especial. Las cucarachas no respiran como nosotros por la boca o con pulmones. En cambio, tienen pequeños orificios repartidos por todo el cuerpo por donde entra el aire directamente, y después lo distribuyen a través de tubos microscópicos. Entonces, perder la cabeza no significa dejar de respirar al instante. Además, su corazón funciona a baja presión y es abierto, así que cuando se corta la cabeza, la herida se coagula sin grandes pérdidas de fluido.
Otro factor clave está en su sistema nervioso descentralizado. Mientras nuestro cerebro controla casi todo, las cucarachas tienen pequeños centros nerviosos repartidos por el cuerpo que pueden manejar movimientos y reacciones sin depender de una única central. Por eso las patas siguen moviéndose después del accidente.
Ahora bien, esta supervivencia tiene límite. Sin boca no puede comer ni beber, así que eventualmente muere por deshidratación o hambre. El tiempo exacto depende de cuán bien se cierre la herida y las condiciones del ambiente. La naturaleza es fascinante, ¿verdad?
Fuente: Muy Interesante
Imagen: Muy Interesante

